Mueble Recibidor
A veces pensamos que las cosas son inservibles, que algo que de primeras no viene definido con uso, no se le puede dar un nuevo uso… y la verdad es que estamos equivocados. Sólo hay que pensar un poco, ver las cosas con otra perspectiva y creer que todo puede tener una segunda oportunidad.
He aquí el ejemplo de nuestro mueble recibidor.
Encontramos, allá por Navidad, una caja preciosa, de madera con una tapa verde que pone «Gourmet …». ¡Vamos! de un jamón. De este tipo:

Fue sencillo el trabajo:
- Limpiamos bien la caja de madera por dentro y por fuera y lijamos la madera. Quitamos la cuerda portadora de la caja para poder barnizar.
- Barnizamos la madera con barniz incoloro.
- Pintamos la tapa que tapa con pintura negra, cuidando el trazo a la hora de pintar, pues se quedan las vetas de los pelillos de la brocha, así que cuidadosamente y en horizontal.
- Elegimos el sitio donde colocar, hacemos los agujeros a la caja y similares en la pared. Con simples tornillos se puede fijar a la pared.
- Colocamos la tapa. Ésta puede decorarse o bien, con algún elemento adhesivo, o a modo de pizarra, dibujando o escribiendo algo. Nosotros colocamos nuestro logo:


Para completar el recibidor, puede elegirse cualquier elemento decorativo, que use los mismos tonos que hemos elegido. En este caso, unos espejos de formas cuadradas y en blanco y negro.

Y… Voilá!, recibidor terminado. Como en nuestro caso se ha realizado para la oficina, pues es la zona perfecta para dejar nuestras tarjetas de visita y un tríptico del estudio.

TIEMPO EMPLEADO: 3 horas
PRECIO: 4.3€ (Pintura y barniz) + 1,5€(cada espejo). Total: 9,8€


